El matrimonio es el sacramento en el que un hombre y una mujer se unen libremente ante Dios para formar una alianza de amor fiel y permanente. En este encuentro sagrado, Cristo mismo bendice su unión y les concede la gracia para vivir juntos su vida con entrega, paciencia y alegría.
Durante la celebración, los esposos se dan mutuamente el consentimiento y prometen amarse y respetarse todos los días de su vida. Este “sí” es el corazón del sacramento: un compromiso que refleja el amor de Dios, que es fiel, generoso y sin condiciones.
La gracia del Espíritu Santo fortalece a los esposos para caminar unidos tanto en los momentos de gozo como en los desafíos. Él les ayuda a construir un hogar donde reine la paz, el perdón y la esperanza, y los envía a ser testigos del amor cristiano en su familia y en la comunidad.
El matrimonio no es solo una ceremonia; es una vocación. Los esposos son llamados a crecer juntos en santidad, a apoyarse mutuamente y a hacer visible el amor de Dios en el mundo.
Durante la celebración, los esposos se dan mutuamente el consentimiento y prometen amarse y respetarse todos los días de su vida. Este “sí” es el corazón del sacramento: un compromiso que refleja el amor de Dios, que es fiel, generoso y sin condiciones.
La gracia del Espíritu Santo fortalece a los esposos para caminar unidos tanto en los momentos de gozo como en los desafíos. Él les ayuda a construir un hogar donde reine la paz, el perdón y la esperanza, y los envía a ser testigos del amor cristiano en su familia y en la comunidad.
El matrimonio no es solo una ceremonia; es una vocación. Los esposos son llamados a crecer juntos en santidad, a apoyarse mutuamente y a hacer visible el amor de Dios en el mundo.
IMPORTANTE
- Si alguno de los contrayentes estuvo casado por la Iglesia católica o por la autoridad civil con una persona distinta de su actual prometid@ y/o está civilmente divorciad@. Es indispensable que primero agenden una cita con el sacerdote.
- Para evitar conflictos de disponibilidad con la fecha de su ceremonia religiosa y con la renta del lugar donde se llevará a cabo la recepción de sus invitados. SE RECOMIENDA COORDINAR LA DISPONIBILIDAD EN PARALELO EN AMBAS PARTES.
- No se celebran matrimonios los domingos.
- No se celebran matrimonios fuera de los templos de la parroquia.
- Se debe agendar la ceremonia con nosotros con al menos seis meses de anticipación.
Requisitos
Al menos uno de los contrayentes debe estar registrado en nuestra parroquia como miembro activo; esto significa tener asignado un sobre oficial de la parroquia y entregar su ofrenda dominical de manera regular durante al menos seis meses.
Traer personalmente a la oficina los certificados de los dos contrayentes, de:
En la oficina se les informará de lo siguiente:
Traer personalmente a la oficina los certificados de los dos contrayentes, de:
- Fe de Bautismo expedido por la parroquia donde recibieron el Sacramento. Este debe ser original y reciente (no más de seis meses). Además, debe especificar las notas marginales que pudiera tener. Si no tiene ninguna, solicitar que se ponga una nota que diga «sin notas marginales». Nos quedamos con los certificados para anexarlos al expediente. No se aceptan copias fotostáticas.
- Primera Comunión.
- Confirmación.
En la oficina se les informará de lo siguiente:
- La donación solicitada para la misa y las reglas que se aplican.
- Qué se puede y qué no se puede hacer antes, durante y después de la ceremonia.
- Arreglos florales.
- La música para la misa.
- Código de conducta y vestimenta acorde con el lugar y el sacramento.